Dados mentirosos: apuesta por lo que hay en todos los cubiletes y grita «¡Dudo!» cuando te mientan.
Dudo es el juego de dados mentirosos de toda la vida, el de los cubiletes en la barra del bar. Va de 2 a 8 jugadores y donde mejor está es de 3 a 6: suficientes dados en la mesa para que mentir sea fácil y dudar, arriesgado.
Con cinco dados por jugador y cuatro en la mesa, una partida son unos diez minutos. Con seis o más, la partida rápida de tres dados deja la duración en algo parecido.
La mesa te enseña tus dados en grande, te marca los que cuentan para la cara que vas a cantar (los unos incluidos) y te dice cuántos se esperan en total. Al dudar, destapa todos los cubiletes y resalta los dados que cuentan.
Dos cosas. Los dados por jugador: cinco es la partida clásica, unos diez minutos con cuatro; tres es la rápida, recomendable a partir de seis jugadores. Y el palifico: si está activado, quien se queda con un dado juega una ronda sin comodines.
En una mesa pública no lo decide un anfitrión: cada persona vota y el recuento se ve en cada botón.
Cuando te toca, elige la cara tocando un dado y ajusta la cantidad con los botones − y +: la mesa empieza siempre en la apuesta mínima válida, así que no puedes equivocarte de subida.
Debajo verás cuántos tienes tú de esa cara y cuántos se esperan en toda la mesa. Si la apuesta del anterior te parece exagerada, pulsa «¡Dudo!».
El reloj de turno es de veinticinco segundos. Si se agota, la mesa hace por ti la subida mínima con la cara que más tienes.
Reparte ahora mismo contra la máquina, sin registrarte y sin esperar a nadie.
Mazo: Cinco dados y un cubilete por jugador (tres en la partida rápida) · Jugadores: 2 a 8 jugadores