Roba sin explotar: desactiva, esquiva, ataca y deja la bomba encima para el siguiente.
Bombazo es el juego de risas de la casa: de 2 a 8, y cuanta más gente, más caos. Con 4 o 5 es donde mejor está: suficientes manos para que vuelen los ¡No! y un mazo que se pone feo enseguida.
Una partida dura entre cinco y doce minutos, y se termina cuando solo queda uno en pie, así que es perfecto para echar tres o cuatro seguidas.
La mesa te enseña en todo momento cuántas bombas quedan y qué porcentaje del mazo son, te marca quién se sabe que guarda un Desactivar y te abre un botón de ¡NO! cada vez que alguien juega algo. No hay que recordar nada.
Nada: Bombazo no tiene opciones de sala. El mazo se ajusta solo al número de jugadores, y las bombas siempre son una menos que la gente en la mesa.
Toca una carta para seleccionarla y el botón te dice qué vas a jugar; si necesita un objetivo, te salen los nombres. Los animales se seleccionan de dos en dos o de tres en tres. Las cartas que no puedes jugar ahora salen apagadas.
Cuando otro juega una carta aparece en el centro con una barra que se acaba: mientras dura, si tienes un ¡No!, verás un botón rojo para anularla.
Si robas una bomba con un Desactivar, la mesa te deja elegir dónde esconderla con una barra y botones rápidos (arriba, al fondo, al azar). El reloj de turno es de veinte segundos; si se agota, la mesa roba por ti.
Reparte ahora mismo contra la máquina, sin registrarte y sin esperar a nadie.
Mazo: Mazo propio de Bombazo: bombas, Desactivar, cartas de acción y animales (crece con los jugadores) · Jugadores: 2 a 8 jugadores