Liga tríos y escaleras con la baraja española, cierra antes que nadie y no pases de 100.
El Chinchón es el rummy de la baraja española, el de la sobremesa de toda la vida. Va de 2 a 6 jugadores, y donde mejor está es con 3 o 4: con dos es un duelo rápido, y con 5 o 6 se reparte con dos barajas y las manos se vuelven más locas.
Una partida son manos cortas, de tres o cuatro vueltas cada una, hasta que solo queda uno por debajo de 100. Con cuatro jugadores son unos quince minutos; la partida corta, a 50, deja la mitad.
La mesa te combina la mano sola, te marca qué cartas tienes ligadas y cuánto vale cada suelta, y te avisa cuando puedes cerrar. Al final de la mano hace el recuento por ti, colocando tus sueltas en las combinaciones de quien cerró si te conviene.
Dos cosas. El tope: a 100 puntos es la partida clásica, unos quince minutos con cuatro; a 50 es la corta, con más o menos la mitad de manos. Y el reenganche: si está activado, quien se pasa vuelve una vez con los puntos del peor que siga en juego, que es lo que hace que quedarse fuera pronto no te deje mirando el resto de la partida.
En una mesa pública no lo decide un anfitrión: cada persona vota y el recuento se ve en cada botón.
Las cartas que ya tienes ligadas llevan una barra de color debajo, y las sueltas enseñan lo que valen. Encima de la mano verás cuántos puntos llevas sueltos y, en cuanto puedas cerrar, con qué carta: el botón de cerrar aparece solo.
Debajo de cada rival salen las cartas que ha cogido del descarte en esta mano, igual que las recordarías en una mesa de verdad. Es la mejor pista de lo que va buscando.
El reloj de turno es de veinticinco segundos. Si se agota, la mesa roba y tira por ti al azar, así que si dudas es mejor decidir algo que dejar correr el tiempo.
Reparte ahora mismo contra la máquina, sin registrarte y sin esperar a nadie.
Mazo: Baraja española de 40 cartas (dos barajas con 5 o 6 jugadores) · Jugadores: 2 a 6 jugadores